jueves 29 de octubre de 2009

Infecciones urinarias de repetición en la mujer

Hacía tiempo que no escribía nada sobre un tema médico... como tal.

Hace poco un caso del que he sido testigo me ha recordado lo fácil que puede ser solucionar un problema para el paciente y lo facilmente que se nos puede pasar en la consulta por considerarlo algo obvio...

La mujer, por su anatomía padece con mayor frecuencia infecciones urinarias de repetición.

Carece de uretra peneana lo que hace a su uretra más corta que la del hombre (unas más cortas que otras). Además sitúa su meato (orificio) muy cerca del ano.

Esto supone que una zona destinada a ser estéril como el aparato urinario se encuentra tragicamente muy próxima a otra con gran cantidad de bacterias como el sistema digestivo. Otro gran error del diseñador omnipotente (si eres creyente) o la típica solución improvisada a la que acostumbra la evolución y su selección natural.

El caso es que estas infecciones urinarias de repetición... en muchos casos se deben simplemente a un mal hábito higiénico.

Siempre debemos asegurarnos de que nuestra paciente, aquejada de estas infecciones, tras ir al baño se limpia de forma correcta.

Cuando la mujer va al baño puede limpiarse de atrás hacia adelante, lo que arrastra patógenos desde el ano a la uretra contaminándola.

O desde delante hacia atrás, de formas más higiénica y que contribuye a salvaguardar la esterilidad del aparato genitourinario femenino.

No siempre las infecciones urinarias se deben a este mal hábito, puede haber mil motivos, desde alguna malformación congénita sin importancia hasta cualquier situación de inmunodepresión, diabetes, anemia... lo que sea.

Pero no está de más recordar este buen hábito, que seguro que a más de una le solucionará el problema, en vez de recetar antibióticos a diestro y siniestro.

Así que no lo olvideis. Al limpiarse tras ir al servicio. Siempre de delante a atrás.


lunes 26 de octubre de 2009

Esclavismo Universitario en Sevilla

Cuando la persona encargada de tu formación está más preocupada de sí mismo y de cómo aprovecharse de tí que de otra cosa, no es de extrañar que la formación quede en un segundo o tercer plano y no sea la mejor.

Estas situaciones se dan a menudo durante la carrera de medicina. Recuerdo especialmente 2 de ellas.

En 3º de carrera obtuve una nota final de 4'99 en un examen de desarrollo en la signatura de Bioética (Dpto. Medicina Legal). Llama la tención como pueden afinar tanto la corrección para hacer semejante distinción centesimal en un examen de este estilo.

Junto a la lista de notas se señalaba que se aprobaría a todos los alumnos con 4'99 que realizaran un trabajo especial determinado día.

Me presenté ese día en la facultad... y el trabajo que tenían reservado para mí era lanzar gotas de sangre contra el suelo y medir la distancia de las cientos de gotitas respecto al lugar de impacto.

Un trabajo sin ninguna relación con la asignatura y que de seguro brindó al profesor los datos que necesitaba para su artículo de turno...

Quede como nota aparte que curiosamente había una brecha en las notas... y tras los 4'99 en una clase de unos 100 alumnos... no había ninguna nota menor de 6.

La otra situación que clama al cielo la descubrí hace poco.

Durante el 6º año de carrera en Medicina de Familia, en vez de enseñarnos el manejo del paciente en Atención Primaria se dedicaron a charlar, a brirnos los unos con los otros...

Resulta que la nota del examen puntuaba sobre 8, quedando 2 puntos para un trabajo opcional (opcional pero que si no lo presentabas tenías 2 puntos menos), en el que debías describir porqué estudias Medicina (por supuesto todas las redacciones estaba totalmente condicionadas porque sabíamos que de ellas dependía nuestra nota).

Estos trabajos eran publicados en este blog, por el profesor... Ya me explicareis la relación entre esto y la asignatura de Medicina de Familia...

¡¡Pues la tiene!! Y la relación es una Comunicación en el Congreso SADECA. Resulta que el profesor de la asignatura ha utilizado nuestros trabajos en beneficio propio para escribir su comunicación, en cuya descripción por cierto miente descaradamente acerca de la metodología que ha usado y demás...

En fin... cuando en una carrera como Medicina los docentes están más preocupados en medrar profesionalmente a costa de sus alumnos que en transmitir los conocimientos a sus alumnos...

Poco podemos esperar de la institución universitaria y no será de extrañar que estos alumnos tengan grandes lagunas en su formación...

Un auténtico esclavismo universitario...