Reconozco que como en muchas otras ocasiones... mi concepto sobre los intensivistas y sobre las urgencias en general ha cambiado mucho tras las prácticas en el servicio.
Las urgencias nunca me han gustado... Se alejan mucho de lo que vemos en televisión... La mayoría de urgencias está copada por paciente que no sufren cuadros "urgentes". Y los que sí los sufren son en su mayoría personas mayores con una patología crónica (EPOC, Insuficiencia cardiaca... que se desestabilizan).
Se convierten las urgencias en un lugar en el que se estabiliza al paciente en lo posible... no se cura nada, no hay una medicina resolutiva... Simplemente se estabiliza para que se pueda ingresar en otra planta, devolverlo a casa o al asilo del que viene el enfermo.
Por ello digamos que me resulta bastante frustrante... Aparte de que no hay seguimiento del paciente normalmente poco o nada puede hacerse por ellos... Ni por curar su enfermedad ni por mejorar su calidad de vida...
Sin embargo, la discusión de un caso... me ha hecho cambiar mi forma de ver el asunto.
Paciente oncológica joven con un linfoma muy avanzado (no recuerdo cual era). Metrorragia (sangra por el útero) que no cede con nada. Se decide en el servicio (no hay comité de ética en el hospital) un tratamiento conservador y limitar el esfuerzo terapeutico (menos mal que esto no es Italia y no nos enfrentamos a las situaciones de auténtico encarnizamiento terapeutico que ha sufrido la pobre Eluana).
Resulta que al final una sonda de Foley consigue cohibir la hemorragia. Esto ha permitido que la paciente mejore del cuadro anémico persistente... vaya recuperandose de su agranulocitosis, estando ya casi en 15mil neutrófilos (estaba a 0 hace unos días).
Ahora que está recuperando su inmunidad... el insulto renal que sufre podría subsanarse y se opta por dializarla... además de que podría remontar las infecciones fúngicas oportunistas que sufre y demás... Cambia totalmente el planteamiento del caso gracias a una medida de sostén como la Sonda de Foley.
Comentando después el caso... Un médico de urgencias nos habla de que su único trabajo es Comprar Tiempo. Y es cierto, los intensivista no son más que Compradores de Tiempo. Tiempo para que el insulto renal cure, tiempo para que desaparezca la agranulocitosis, tiempo para que remita el cuadro pulmonar.
Es cierto que no es una medicina resolutiva... pero no lo es menos que sin esta primera fase en que estos especialistas compran tiempo, compran la posibilidad de que los que vienen detrás puedan ayudar al paciente. Pese a lo desagradecida que puede resultar el no "curar" a nadie... debe ser reconfortante el saber que estás dando la opción al paciente de que un copmañero logre salvarle la vida.
Edito (23/2/09) para decir que al final sucedió lo inevitable y ha fallecido... Y es que a veces pese a intentarlo lograr comprar tiempo... no conseguimos el suficiente... Una pena.
lunes 16 de febrero de 2009
Los Compradores de Tiempo
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3 comentarios:
Supongo que cada especialidad tiene su gracia...
Un besazo!
Tienen mala fama las urgencias, pero creo que los pacientes contribuimos a ello con nuestra falta de sensibilidad y egoismos.
Un saludo..., mirdico
A pesar de compartir tu diagnóstico respecto de las urgencias,discrepo de ti,si pienso que salvamos muchas vidas en la Urgencia,diariamente.
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